Los elementos del dibujo, en tres cartas para principiantes” de John Ruskin es una guía práctica sobre el arte del dibujo escrita a mediados del siglo XIX. Este manual instructivo tiene como objetivo educar a los artistas aspirantes, especialmente a los principiantes, sobre los principios fundamentales del dibujo. Su enfoque se centra en el desarrollo de habilidades de observación y representación, en lugar de simplemente lograr destreza técnica. Al inicio del libro, Ruskin expone sus intenciones y la mentalidad ideal para aprender a dibujar. Destaca la importancia de la dedicación y el esfuerzo constante, advirtiendo contra considerar el dibujo meramente como una actividad social. Las primeras cartas incluyen ejercicios destinados a mejorar las habilidades de observación del principiante, en particular a través de la representación de formas y sombras utilizando diversos instrumentos de dibujo. Ruskin anima a los aprendices a apreciar la naturaleza y comprender las sutilezas artísticas, fomentando al mismo tiempo un enfoque paciente y metódico para dominar el arte del dibujo.