La maternidad y las relaciones entre los sexos”, de C. Gasquoine Hartley, es un estudio sociofilosófico escrito a principios del siglo XX. El libro analiza el concepto de maternidad, los roles en evolución de las mujeres y las relaciones entre los sexos en el contexto de los cambios sociales provocados por la Primera Guerra Mundial. La escritura de Hartley propone una profunda exploración del instinto maternal y sus implicaciones para la raza y la civilización, destacando el papel crucial de las madres en la formación de las generaciones futuras. El inicio del libro reflexiona sobre el contexto histórico de los derechos de las mujeres previo a la guerra y examina cómo este conflicto modificó profundamente su situación y su lucha por el reconocimiento político. Hartley sostiene que la lucha de las mujeres por su liberación intensificó emociones que condujeron a un estado reaccionario, señalando que la guerra puso de manifiesto de manera contundente la necesidad de que las mujeres asumieran plenamente sus instintos y responsabilidades maternas. Presenta una doble perspectiva sobre la maternidad: como instinto natural y como obligación social que requiere un renovado interés y respeto, especialmente a la luz de los acuciantes problemas relacionados con el bienestar infantil y la salud materna que surgieron durante los años de guerra.