«1900; o El último presidente», de Ingersoll Lockwood, es una novela política escrita a finales del siglo XIX que refleja el convulso panorama social de la época. El libro probablemente aborda temas como la lucha de clases y la agitación política, ya que presenta unas elecciones ficticias y sus consecuencias, poniendo de relieve las tensiones entre la élite adinerada y la gente común. La narración se desarrolla en las caóticas secuelas de las elecciones presidenciales de 1896, en las que la elección de William Jennings Bryan desencadena disturbios y una amplia agitación civil en grandes ciudades como Nueva York. La historia sigue el ascenso de Bryan, presentado como un salvador de la oprimida «gente común», que promete abolir el patrón oro en favor de la plata, lo que conduce a una frágil democracia amenazada por los excesos del populismo y el conflicto de clases. Mientras la nueva administración aplica políticas para redistribuir la riqueza y empoderar a quienes han sido privados de sus derechos, una serie de decisiones dudosas provoca una grave conmoción económica y decadencia moral, que culminan en una dramática rebelión contra el Gobierno central. El libro sirve tanto como relato aleccionador como comentario satírico sobre la política estadounidense, y refleja la preocupación de Lockwood por las posibles consecuencias de un populismo sin control.