El niño electricista” de Alfred Powell Morgan es una guía práctica para jóvenes experimentadores, escrita a principios del siglo XX. El objetivo del libro es explorar el mundo de la electricidad ofreciendo explicaciones sencillas y planes para crear diversos dispositivos eléctricos. Su público objetivo son los niños interesados en ciencia e ingeniería, a quienes se anima a participar en experimentos prácticos con aparatos eléctricos. Al comienzo del libro, el autor presenta una situación cotidiana: un niño decepcionado por un conjunto de trenes eléctricos demasiado complejo que no le deja espacio para la creatividad. Esto establece el contexto del propósito del libro: empoderar a los jóvenes inventores proporcionándoles proyectos prácticos que puedan construir ellos mismos, utilizando materiales fácilmente disponibles. Morgan subraya la importancia de comprender los principios de la electricidad y ofrece instrucciones claras para realizar diversos experimentos y creaciones. El primer capítulo explora los fundamentos de los imanes y el magnetismo, sentando las bases para los conceptos científicos que se abordarán a lo largo del libro y prometiendo un viaje fascinante por el mundo de la experimentación eléctrica.
Ilustrado por el autor.