Americanismo”, de Theodore Roosevelt, es un discurso pronunciado a principios del siglo XX, concretamente en 1915. Se trata de un texto político que analiza los ideales y principios de la identidad y ciudadanía estadounidenses. Roosevelt subraya la importancia de un carácter nacional unificado, distinto de las identidades étnicas, abogando por la lealtad incondicional a los Estados Unidos por encima de todo. El tema central gira en torno a comprender qué significa ser estadounidense y las responsabilidades que conlleva la ciudadanía. En su discurso, Roosevelt afirma que el verdadero americanismo rechaza las identidades mixtas o divididas, insistiendo en que todos los ciudadanos deben jurar una lealtad inquebrantable a los Estados Unidos, independientemente de sus orígenes o creencias religiosas. Destaca la importancia de los principios democráticos, el deber individual por encima de los derechos individuales, y la necesidad de que los ciudadanos estén preparados tanto socialmente como militarmente. Critica aquellos movimientos que fomentan divisiones sectarias o étnicas, abogando al mismo tiempo por la inclusión y asimilación de los inmigrantes en una identidad estadounidense unificada. La visión de Roosevelt propone un compromiso colectivo con los ideales de la nación y un enfoque proactivo ante los desafíos sociales e industriales, asegurando que cada ciudadano, sin importar sus orígenes, contribuya positivamente al bienestar y a la unidad del país.