"An Embroidery Book", de Anne Knox Arthur, es una guía práctica del arte y el oficio del bordado, escrita probablemente a principios del siglo XX. Este libro sirve como un recurso exhaustivo tanto para principiantes como para bordadoras experimentadas, y enfatiza la importancia histórica del bordado y su aplicación en el diseño de objetos cotidianos. El enfoque recae en las destrezas y técnicas prácticas, alentando a las artesanas a expresar su creatividad a través de la tela y el hilo. La parte inicial del libro introduce al lector en el mundo del bordado y establece su importancia como forma de arte doméstico capaz de enriquecer la vida cotidiana. La autora analiza las ventajas de la labor de aguja, entre ellas su accesibilidad, el asequible coste de los materiales y su capacidad para añadir belleza al entorno. El texto destaca la evolución histórica del bordado en Inglaterra y anima a las mujeres a redescubrir este oficio explorando su potencial creativo, y a ir más allá de las técnicas tradicionales para elaborar diseños únicos y personalizados. El prólogo sugiere un resurgir del interés por el trabajo manual que expresa individualidad y creatividad, con independencia de la experiencia previa.