Una interpretación económica de la Constitución de los Estados Unidos”, de Charles A. Beard, es un libro de historia publicado en 1913. En él se sostiene que los padres fundadores redactaron la Constitución principalmente con el objetivo de proteger sus intereses financieros personales, y no tanto por ideales democráticos puros. A través del análisis de registros fiscales, bienes inmuebles y fuentes biográficas, Beard afirma que a la Convención Constitucional asistió una élite adinerada cuyo objetivo era proteger sus inversiones y su situación económica, lo cual cuestiona las visiones tradicionales sobre este documento fundador de Estados Unidos.