«El mundo al revés», de autor anónimo, es una colección de versos extravagantes compuestos probablemente a comienzos del siglo XIX. El libro se caracteriza por su tono juguetón y satírico, y utiliza ilustraciones y versos humorísticos para presentar un mundo en el que lo habitual está patas arriba. El tema central explora, con ligereza, lo absurdo de la vida cotidiana y las curiosas inversiones de papeles y actividades. El texto presenta una serie de encantadores poemas que yuxtaponen observaciones comunes con situaciones extrañas e imaginativas. Cada verso comienza con una acción familiar, a la que sigue un giro sorprendente o absurdo que desafía las expectativas habituales, como una liebre persiguiendo a un perro o un pájaro disparando a un hombre. Esta inversión juguetona sirve tanto para entretener como para provocar la reflexión, pues invita a los lectores a participar en una visión fantásticamente caprichosa de un mundo donde todo está patas arriba. Estas viñetas están pobladas por personajes diversos, desde animales hasta figuras humanas, lo que refuerza la sensación de absurdo y pone de relieve la alegría de la imaginación en la narración.