«Los portadores de la corona» de Esquilo es una tragedia que constituye la segunda parte de la Orestiada, la única trilogía antigua que ha llegado hasta nosotros en su totalidad. La obra sigue los pasos de Orestes mientras regresa a Argos junto a su amigo Pílades para llorar en la tumba de su padre. Allí se reúne con su hermana Electra y el coro de quienes llevan ofrendas. Juntos, planean vengarse de aquellos que han agraviado a su familia. La obra consta de 1.076 versos llenos de maldiciones repetidas, invocaciones a la justicia y una tensión creciente que desemboca en un final violento.