*Los frutos de la victoria*, de Norman Angell, es un análisis político y económico escrito a principios del siglo XX. Esta obra constituye una continuación de su publicación anterior, *La gran ilusión*, y continúa con su crítica al nacionalismo, al militarismo y a las consecuencias económicas de la guerra. Angell examina cómo las dinámicas de las relaciones internacionales afectan fundamentalmente la estabilidad social y económica, especialmente en Europa después de la guerra. El libro aborda temas como la interdependencia, la cooperación económica y la locura de las políticas nacionales coercitivas que priorizan la dominación sobre la colaboración. En el prólogo de *Los frutos de la victoria* se plantea la idea de que la independencia nacional y la estabilidad social del Reino Unido están íntimamente vinculadas a su capacidad para asegurarse un suministro estable de alimentos y materiales desde el extranjero. Angell subraya el delicado equilibrio entre el poder político y las necesidades económicas, argumentando que la dependencia del Reino Unido de la producción extranjera requiere un enfoque cooperativo en lugar de coercitivo en las relaciones internacionales. Describe además las terribles consecuencias de ignorar estas realidades económicas, como demostraron el hambre y la desintegración política que afectaron a gran parte de Europa tras la Primera Guerra Mundial. A través de esta perspectiva, Angell sienta las bases para una exploración más profunda de cómo las políticas nacionalistas erróneas pueden minar los cimientos mismos de la civilización.