«La Carrozza di tutti», de Edmondo De Amicis, es una novela escrita a finales del siglo XIX. La narración explora las interacciones sociales y las observaciones entre diversas clases de personas, tomando el transporte público de un tranvía como microcosmos de la sociedad. El protagonista, que parece un observador agudo de la naturaleza humana, reflexiona sobre las relaciones y los contrastes que contempla entre los pasajeros. Al comienzo de la historia, ambientada en enero de 1896, el narrador relata un viaje en tranvía por Turín y reflexiona sobre las dinámicas sociales y los encuentros en este espacio compartido. Advierte una mezcla de pasajeros, desde personas bien vestidas hasta un campesino humilde y una niña pobre, todos interactuando sin las separaciones de clase habituales. Ello lo inspira a considerar escribir un libro sobre estos personajes, lo que lo lleva a centrarse en una pareja empobrecida a la que observa con frecuencia juntos, y que comparte un vínculo silencioso pero profundo. A lo largo de sus observaciones, anota diversas peculiaridades de los pasajeros, interacciones influidas por el estatus social y el ambiente animado del tranvía, hasta culminar en la comprobación de que el tranvía sirve como un reflejo único de la sociedad misma.