Roi de Camargue” de Jean Aicard es una novela escrita a finales del siglo XIX. La historia se desarrolla en el paisaje único de la Camarga, poniendo énfasis en temas relacionados con la cultura local, las supersticiones y la interacción entre personajes de diferentes orígenes. El eje central de la narración lo forman Livette, una joven bondadosa, y Jacques Renaud, un robusto jardinero; sus vidas se entrelazan en medio de elementos místicos asociados con la llegada de una gitana misteriosa y autoritaria a quien todos llaman “la Reina”. En el comienzo de la novela, Livette se encuentra sola en la casa de campo cuando, inesperadamente, una figura enigmática —una mujer gitana— aparece ante su ventana. El encuentro está cargado de tensión: la gitana exige aceite para sus necesidades y se enfrenta a las negativas de Livette, al mismo tiempo que hace referencia al pasado de esta última. A medida que la gitana afirma su dominio mediante declaraciones inquietantes y un encanto amenazante, el miedo creciente de Livette se ve exacerbado por su conocimiento de las leyendas locales. Esta escena prepara el terreno para un conflicto entre la vida estable de los habitantes del lugar y las fuerzas caóticas y místicas representadas por esa gitana, sugiriendo que la paz de esa comunidad está en peligro a medida que avanza la narración.