«Mohács, vagy, Két árva gyermek vergődése», de Gyula Krúdy, es una novela histórica escrita a principios del siglo XX. La narración se sitúa aproximadamente 400 años antes de los acontecimientos descritos en el texto y se centra en dos jóvenes princesas, Anna Jagelló y Mária, que sortean las complejidades de los esponsales reales en medio de las intrigas políticas de su tiempo. El libro explora temas de identidad, herencia y las limitaciones impuestas a las mujeres en la política dinástica. Al comienzo de la historia, se nos presenta a Anna y a Mária, que residen en un convento de Innsbruck, donde se educan en preparación para su futuro como posibles reinas. Los capítulos iniciales describen los exámenes a que las somete un distinguido comité, del que forma parte un poderoso obispo, que evalúa su conocimiento del linaje de su familia y de su importancia política. Al reflexionar las dos jóvenes sobre sus circunstancias, revelan sus esperanzas y anhelos juveniles, contrapuestos a las duras realidades y responsabilidades de su sangre real. Sus conversaciones ofrecen una visión de sus caracteres y sientan las bases de sus destinos entrelazados en el turbulento panorama de la monarquía europea de aquella época.