*Las memorias de un paraguas*, de la condesa de Elisabeth Galos Houdetot, es una novela infantil escrita a finales del siglo XIX. Narrada en forma de «memorias» ingeniosas de un paraguas dotado de conciencia, sigue sus viajes de una mano a otra, utilizando episodios cotidianos para explorar la bondad, la vanidad, la pobreza y la integridad. Los lectores conocen a diversos dueños del paraguas: desde una estudiante prudente hasta una costurera con dificultades económicas; mientras tanto, el propio paraguas observa las debilidades humanas con un humor suave y una clara perspectiva moral. El comienzo de la historia relata el «nacimiento» del paraguas en una tienda, su formación entre otros paraguas más veteranos y su venta (después de una larga negociación) a una madre para que se lo regalara a su hija Marthe como regalo de Año Nuevo. Luego, prestado a un burócrata, el paraguas logra volver a manos de la familia… pero debido al juego y al robo cometidos por el hermano descuidado de Marthe, la familia participa en una rifa en la que el paraguas resulta ser el premio y es ganado por Madeleine. Olvidado durante un espectáculo de Guignol, es robado por Fifine y acaba en un hogar pobre; allí se demuestra demasiado peligroso de usar y es empeñado. En la casa de empeños, el paraguas asiste a numerosos momentos de desgracia humana antes de ser subastado a un comerciante de segunda mano, quien lo vende barato a Marie, una joven trabajadora devota que quería comprar un regalo para su madre. Pronto, la madre se enferma tras un incidente humillante en el trabajo; por la noche, Marie parte valientemente sola en busca de un médico… y justo ahí termina el extracto del libro.