El jardín: Un manual de agricultura intensiva”, escrito por Bolton Hall, es un práctico manual agrícola redactado a principios del siglo XX. Explica cómo las personas comunes pueden transformar pequeños terrenos, patios traseros o lotes suburbanos en huertos productivos y rentables mediante el cultivo intensivo. El énfasis se pone en métodos prácticos: preparación del suelo, planificación de los cultivos, selección de semillas, control de plagas, comercialización y venta cooperativa, con el objetivo de lograr una buena vida cerca de ciudades y pueblos. El tono inicial del manual es claro y pragmático; el prefacio promete consejos sencillos para lectores ocupados y no especializados en temas científicos, e insta a aprender mediante la práctica. Una introducción de N. O. Nelson defiende la vida en el campo, propone la adquisición conjunta de tierras y aboga firmemente por la cooperación en aspectos como la compra, la comercialización y el crédito. Los primeros capítulos detallan los principios básicos: cultivar cerca de mercados, priorizar el acceso a los mercados, preferir la propiedad sobre el alquiler, mantener las construcciones sencillas y utilizar más la inteligencia que la fuerza bruta. El texto explica conceptos como el suelo y sus capas subterráneas, la humedad y el mulch, el humus y la calidad del suelo; enfatiza la importancia de los abonos verdes y las legumbres para aumentar la fertilidad; da consejos sobre cómo elegir un lugar con acceso a abono, agua y compradores; y trata temas como la calidad de las semillas, los métodos sencillos de germinación y la selección genética de plantas. También resume las necesidades básicas de las plantas (agua, aire, luz, calor, cal), el valor de la rotación de cultivos y los métodos para controlar malas hierbas, insectos y enfermedades. Finalmente, muestra cómo restaurar la fertilidad del suelo con humus e incluso aborda algunos aspectos relacionados con el cuidado de los céspedes. Al inicio del plan de trabajo, se recomienda utilizar un terreno pequeño, arar en otoño, comprobar el nivel de acidez del suelo, aplicar abono de manera inteligente y plantar en filas largas para facilitar el cultivo.