*El silencioso Báltico* de Marcus Knox es un relato autobiográfico en primera persona sobre la guerra y un viaje escrito a principios del siglo XX. La historia sigue los pasos de una visitante inglesa que queda atrapada en Holstein, cerca de Kiel, al estallar la Primera Guerra Mundial. Se describe su detención durante el período de movilización y sospechas, así como sus esfuerzos por alcanzar un lugar seguro. El libro comienza con escenas idílicas de verano en una pequeña ciudad báltica, pero estas son rápidamente reemplazadas por la movilización militar, la censura y el miedo. La narradora se aloja en la casa de un vicario; observa cómo los soldados parten, escucha canciones patrióticas y propaganda, soporta sentimientos anti-británicos y vive bajo restricciones que le impiden incluso pasear por la playa. Observa también cómo la gente acumula alimentos, los preparativos del Cuerpo de la Cruz Roja y la tensa vigilancia de la ciudad contra posibles espías. Tras semanas de aislamiento, viaja a Hamburgo en busca de documentos y luego emprende un arduo y en gran parte solitario viaje en tren a través de Lübeck y Osnabrück, superando estrictos controles en Bentheim y Oldenzaal. Al cruzar a los Países Bajos siente alivio; desde Róterdam regresa a Inglaterra, concluyendo el libro con una reflexión agradecida sobre la libertad y su hogar.