De la ilustración decorativa en los libros antiguos y modernos”, de Walter Crane, es un estudio académico sobre la evolución y los principios artísticos de la decoración e ilustración en los libros, escrito a finales del siglo XIX. Este trabajo analiza los diferentes tipos de diseños decorativos utilizados en los libros a lo largo de la historia, abordando tanto la importancia de los manuscritos iluminados como de las ilustraciones impresas. El texto tiene como objetivo destacar la relación esencial entre el arte y la literatura, al tiempo que examina cómo el diseño de los libros ha ido transformándose a lo largo de distintas épocas históricas. En su introducción, Crane expresa su intención de explicar la conexión entre el diseño, el arte y la palabra escrita, señalando que todas las formas de arte están intrínsecamente relacionadas con el pensamiento humano y la historia. Reflexiona además sobre cómo las ilustraciones en los libros sirven como un medio para observar las sutiles diferencias culturales y sociales de cada época. Crane señala que, aunque el aspecto decorativo pueda ser predominante en algunos periodos, el papel del ilustrador ha ido ganando cada vez más reconocimiento con el paso del tiempo. Subraya, por último, la importancia de la experiencia personal y el contexto histórico para comprender la evolución de la decoración en los libros, lo que sienta las bases para un análisis detallado de este ámbito artístico en los capítulos siguientes.