«La educación», de Ellen Gould Harmon White, es un tratado educativo escrito a principios del siglo XX. La obra aborda la naturaleza y el propósito de la verdadera educación, haciendo hincapié en su papel en el desarrollo integral de las personas —espiritual, mental y físico—. A través de sus reflexiones, el libro pretende redefinir los conceptos tradicionales de educación, sugiriendo un fundamento divino y moral para el aprendizaje. Al comienzo de «La educación», la autora sienta las bases al afirmar que la verdadera educación trasciende el mero conocimiento académico y abarca una comprensión más profunda de la relación del ser humano con Dios y con el mundo. White destaca que el objetivo de la educación es preparar a las personas no solo para la vida presente, sino también para la vida eterna, recurriendo a referencias bíblicas para ilustrar sus ideas. La introducción analiza la importancia del desarrollo del carácter, la integridad moral y la búsqueda de la sabiduría divina, y presenta el Edén como el entorno educativo ideal, donde Dios mismo instruye a la humanidad y establece un modelo que las generaciones futuras deben seguir tanto en la educación como en la vida.