Óxido, mancha negra, moho y hongos: Una introducción al estudio de los hongos microscópicos”, de M. C. Cooke, es una publicación científica redactada a finales del siglo XIX. Este trabajo sirve como guía introductoria para el estudio de los hongos microscópicos, explorando la estructura, función y clasificación de diversas especies, en particular aquellas conocidas por causar enfermedades en las plantas. El libro está dirigido tanto a micólogos aficionados como a botánicos experimentados, con el objetivo de colmar una laguna en la literatura sobre este área menos conocida de la botánica. En su introducción, el autor subraya la necesidad de un recurso completo sobre los hongos microscópicos, especialmente teniendo en cuenta los importantes avances logrados en el campo de la microscopía y la taxonomía de los hongos. Cooke analiza las dificultades comunes que enfrentan tanto aficionados como investigadores debido a la falta de guías accesibles y descripciones detalladas de estos organismos. La introducción incluye ejemplos ilustrativos de hongos que afectan a las plantas, como el “Æcidium tragopogonis”, y destaca la importancia de comprender las complejas relaciones entre estos organismos y sus huéspedes vegetales. Al presentar el estudio de los hongos microscópicos como un campo fascinante y aún poco explorado, el autor invita a los lectores a emprender sus propios descubrimientos en este vital ámbito de la botánica.