Un registro fotográfico de la guerra ruso-japonesa”, de James H. Hare y otros, es una obra histórica ilustrada escrita a principios del siglo XX. Relata el conflicto entre Japón y Rusia en 1904-1905 a través de fotografías tomadas in situ y un relato conciso, desde la ruptura diplomática y los ataques navales sorpresa hasta las campañas terrestres en Corea y Manchuria, así como el asedio de Port Arthur. El volumen destaca el trabajo de los fotógrafos de Collier bajo estricta censura, lo que permite obtener un raro registro visual de la estrategia, la logística y la vida en el frente. En su introducción, se explica por qué las noticias diarias fiables eran escasas pese a la presencia de numerosos corresponsales, y se presenta el esfuerzo fotográfico exclusivo de Collier, destacando el trabajo de James H. Hare, Robert L. Dunn y otros. A continuación, se analizan las causas de la guerra: los objetivos enfrentados en Corea y Manchuria, lo que llevó al rompimiento de relaciones entre Japón y Rusia; el enfrentamiento en Chemulpo, que resultó en el hundimiento de los buques Variag y Korietz; y el ataque nocturno con torpedos japonés contra Port Arthur, seguido por la rápida movilización y desembarco del ejército nipón. Los primeros capítulos contrastan la preparación del Japón con la falta de organización y las dificultades de Rusia, en particular los brutales cruces invernales sobre el lago Baikal; las secuencias fotográficas ilustran el avance japonés por Corea hasta Wiju, así como su victoria en el río Yalu. El relato continúa describiendo el aumento de la presión sobre Port Arthur tras el ataque de Nanshan, y los movimientos militares convergentes hacia Liaoyang; se detallan enfrentamientos clave, contratiempos rusos y los preparativos en torno a Mukden, siempre acompañados por imágenes de tropas, hospitales, líneas de suministro y armas capturadas.