Sueños de hadas; o, Vagabundeos por el reino de los elfos”, de Jane G. Austin, es una colección de cuentos de hadas escrita a mediados del siglo XIX. Estos relatos entrelazan aventuras morales y ligeramente románticas con misiones, encantamientos y espíritus de la naturaleza, siguiendo a personajes como el príncipe Rudolf, Mabel, la hija del carbonero, Ernest, el solitario, y Claude, un soñador, en su búsqueda del amor, la verdad y lo maravilloso. El inicio de la colección presenta cuatro historias independientes. En la aventura del príncipe Rudolf, un sabio le proporciona un velo puro y una lanza con punta de diamante para poner a prueba a las doncellas “encantadas”; el falso esplendor de tulipanes, cactus y lirios desaparece bajo el velo, hasta que la verdadera doncella, revelada y despertada por la lanza, se convierte en su compañera. “La novia del rey Tolv” sigue los pasos de Mabel, quien, guiada por un anhelo nocturno, llega a lo que parece ser el reino de un elfo; con la bendición de un ermitaño, ese “rey” resulta ser un noble conde, y ella se casa en un hogar humano lleno de amor, mientras su severo padre desaparece. “El gato gris y la cueva de los vientos” narra la historia de Ernest, quien acoge a un gato gris que, a medianoche, se transforma en la princesa Phelia. Este le roba una flauta mágica a los Cuatro Vientos, calma a los gnomos, recupera su corona robada y la devuelve a su dueña, ganándose así su corazón. En “La doncella del hielo”, Claude crece fascinado por las imágenes de un palacio lejano y una niña solitaria bajo un abeto; de adulto, viaja hacia el extremo norte con la determinación de llegar al reino del Rey del Hielo… donde su búsqueda lo lleva a enfrentarse al frío mortal en pos de su sueño.