“La voz al cantar”, de Emma Seiler, es una publicación científica escrita a finales del siglo XIX. El libro explora la intrincada relación entre los aspectos fisiológicos, físicos y estéticos de la música vocal. Su objetivo es tender un puente entre la ciencia de la producción del sonido y el arte del canto, centrándose en cómo la comprensión de la anatomía y de los mecanismos fisiológicos puede mejorar la formación vocal. El comienzo de la obra establece las credenciales de Seiler mediante testimonios de eminentes eruditos e introduce su motivación para escribirla. Reflexiona sobre su trayectoria personal en el aprendizaje y la enseñanza del canto, destacando la falta de un enfoque sistemático en los métodos pedagógicos existentes. Seiler expresa su deseo de proporcionar una base sólida a los cantantes integrando conocimientos científicos, particularmente mediante el uso del laringoscopio para observar la mecánica de la voz. Esta introducción prepara el terreno para un examen exhaustivo de la música vocal, su contexto histórico y la evolución de los métodos de canto que hacen hincapié tanto en la expresión artística como en la técnica.