Sobre lo espiritual en el arte, especialmente en la pintura”, de Vasili Kandinsky, es un tratado publicado en Múnich en 1911. Este texto fundamental sobre el arte abstracto explora la dimensión espiritual de la creación artística, argumentando que la verdadera esencia del arte se encuentra más allá de la representación material. Kandinsky desarrolla una teoría según la cual el color y la forma se convierten en vehículos para la expresión emocional y espiritual, en lugar de ser meras reproducciones de la naturaleza. A través de esta obra, establece principios que guiarían la pintura abstracta moderna, proponiendo que los artistas deben buscar la verdad interior y trascender el materialismo para crear un arte auténticamente espiritual.