La anatomía del suicidio” de Forbes Winslow es un tratado científico escrito a principios del siglo XIX. Este trabajo analiza los aspectos médicos y filosóficos del suicidio, argumentando que la tendencia hacia la autodestrucción está significativamente influenciada por la salud mental y física. Winslow tiene como objetivo explorar las causas e implicaciones del suicidio, presentándolo no solo como un fracaso moral, sino como una compleja interacción de trastornos psicológicos y fisiológicos. En el prólogo del tratado, Winslow explica la motivación que lo llevó a abordar este importante tema, derivada de un artículo que presentó en la Sociedad Médica de Westminster y que desató intensas discusiones entre los profesionales médicos. Subraya la necesidad de considerar el suicidio desde una perspectiva médica, cuestionando la creencia general de que quienes cometen suicidio conservan plenas facultades mentales. Además, reflexiona sobre las distintas perspectivas históricas acerca del suicidio, citando ejemplos de la antigüedad para ilustrar cómo han evolucionado las actitudes culturales hacia este fenómeno, y afirma que comprender sus implicaciones médicas es fundamental tanto para su prevención como para su tratamiento. Finalmente, expresa su gratitud a varios académicos que influyeron en sus ideas sobre la compleja naturaleza del suicidio, manifestando su intención de contribuir a aumentar la conciencia y el conocimiento sobre este problema crítico.