Sermones no pronunciados, series I, II y III”, de George MacDonald, es una colección de ensayos teológicos escritos a mediados del siglo XIX. La obra profundiza en conceptos espirituales fundamentales, como la naturaleza de Dios, la esencia de la fe y la importancia de la humildad, destacando el valor intrínseco de la inocencia y la sencillez para comprender las verdades divinas. Al inicio del libro, MacDonald presenta una reflexión sobre el pasaje bíblico en el que Jesús coloca a un niño entre sus discípulos para ilustrar la importancia de la humildad y el servicio en el reino de Dios. Analiza las características de la verdadera infancia —inocencia, sencillez y falta de sabiduría mundana— y sostiene que estas cualidades abren al ser humano hacia lo divino. A través de este enfoque, MacDonald explora temas como el perdón, el amor y el poder transformador que surge al reconocer a Dios en las experiencias cotidianas de la humanidad. Esta introducción establece el tono del resto de los ensayos, cuyo objetivo es ofrecer una comprensión más profunda de la vida espiritual y de la relación de Dios con su creación.