El Último Dragón” de Dan Totheroh es una novela de fantasía infantil escrita a principios del siglo XX. La historia sigue a los hermanos Jonathan, Janet Jane y Peter Baxter, a su valiente abuela y a dos perros mientras hacen amistad con un dragón gentil de ojos azules —el último de su especie— y viajan junto a él hacia la Edad Oscura. El relato narra una búsqueda para salvar a la encantada Princesa Pies de Plata del dragón rival Dallahan, con la ayuda de un enano de cueva llamado Crubby. Al comienzo de la historia, los niños Baxter juegan juegos artúricos en un prado junto a un misterioso bosque; el pequeño Peter entra en una cueva y despierta a un dragón verde que se autodenomina el último de su especie. Después de que los niños se acostumbran a él (y la abuela lo recibe con agrado), su madre lo echa de allí, mientras que su padre no logra verlo en absoluto. Pero antes del amanecer, el dragón toca la ventana del dormitorio y lleva a Jonathan, Janet Jane, Peter, los perros y la abuela (que flota en su mecedora) en un vertiginoso viaje “hacia atrás” a través de la historia. Pasan por escenas del pasado, llegan a un volcán para que el dragón pueda “comer fuego” y finalmente se retiran a su vasta cueva, donde conocen al pequeño y mandón Crubby. Este revela que la compañera encantada del dragón, la Princesa Pies de Plata, ha sido secuestrada, lo que lleva al dragón a contarle toda su historia: desde sus pies bañados en plata hasta un hechizo de bruja y una huida en medio de una tormenta. Al descubrir que el secuestrador es Dallahan, el dragón irlandés, el grupo decide rescatarla y se dirige rápidamente a un armero situado junto a la carretera real. Allí, la abuela, los niños e incluso los perros reciben armaduras y espadas, dando así inicio a su búsqueda.