La evolución de la industria petrolera” de Victor Ross es un relato histórico escrito a principios del siglo XX. En él se describe cómo el petróleo pasó de ser una simple curiosidad antigua a convertirse en una industria organizada a nivel mundial y impulsada por la tecnología, destacando el papel pionero de los Estados Unidos, la importancia de la estandarización y los sistemas que hicieron del petróleo un recurso vital tanto en tiempos de paz como de guerra. El libro ofrece explicaciones claras sobre los orígenes y la geología del petróleo, los avances iniciales en Pensilvania y figuras clave como Edwin L. Drake, así como sobre los yacimientos a nivel mundial, el proceso de perforación y transporte por oleoducto, la refinación y el alcance económico y social de esta industria. El prólogo del volumen establece el tono general, argumentando que el petróleo permitió el surgimiento de un nuevo “orden” industrial, reduciendo los residuos gracias a una producción y organización estandarizadas, con los Estados Unidos liderando este proceso y beneficiando en gran medida a toda la sociedad. A continuación, se analiza el papel del petróleo en la historia y la leyenda: desde referencias bíblicas y clásicas hasta los templos de fuego de Bakú, las prácticas asiáticas, el uso que de él hacían los pueblos nativos americanos y las declaraciones de George Washington. Luego se explica qué es el petróleo, las diferentes teorías sobre sus orígenes, su migración geológica, el gas natural y la diversidad de los tipos de crudo. El relato continúa con los inicios del desarrollo de la industria petrolera en América: las primeras perforaciones en aguas saladas que dieron como resultado el descubrimiento de petróleo, el trabajo de Kier y Bissell, así como el pozo de Titusville perforado por Drake en 1859. A continuación se presenta un panorama general del desarrollo de la industria a nivel mundial (Rusia, Rumanía, Galicia, los yacimientos imperiales británicos, las Indias Orientales Neerlandesas, Japón, México, Perú), así como el aumento de la dominancia estadounidense en estados como Pensilvania, California, Oklahoma y Texas. Los capítulos prácticos explican cómo los geólogos localizan los yacimientos, cómo se perforan los pozos (con herramientas cableadas o rotativas) y cómo se bombea el petróleo, junto con los costos y riesgos asociados a este proceso. Finalmente, se analiza la recolección y almacenamiento del petróleo en sus primeros años, el paso de los transportes fluviales y las caravanas a los oleoductos, la resistencia de quienes se dedicaban al transporte de este recurso y los sistemas de oleoducto a gran escala y organizados de manera eficiente que transformaron radicalmente los métodos de transporte. El texto termina en medio de esta discusión sobre los desarrollos tecnológicos y económicos relacionados con la industria petrolera.