Estados y imperios antiguos” de John Lord es un relato histórico escrito a finales del siglo XIX. Esta obra está destinada principalmente a fines educativos, con el objetivo de ofrecer una narración concisa y coherente sobre la historia del mundo antiguo a lo largo de cuatro mil años. Lord se centra en eventos, naciones y personajes significativos, procurando integrar tanto referencias seculares como bíblicas para crear un relato completo que abarque desde las primeras civilizaciones hasta los principales acontecimientos históricos. El inicio del libro proporciona una base fundamental para comprender la historia antigua, comenzando por el mundo antediluviano y avanzando a través de la narrativa de la creación, la caída del hombre y los eventos que condujeron al Diluvio Universal. Describe los orígenes de la humanidad, ilustra el establecimiento de instituciones divinas como el sábado y el matrimonio, y profundiza en la genealogía y los momentos clave de las primeras figuras bíblicas. El relato analiza las consecuencias del pecado de Adán y Eva, el conflicto entre Caín y Abel, y la promesa de redención a través de la descendencia de Noé, preparando así el terreno para el estudio de diversas civilizaciones antiguas que siguen en el texto. Esta introducción sirve tanto como base alegórica como factual para los temas de la providencia divina y la historia humana que Lord pretende desarrollar a lo largo del libro.