"The Early Norman Castles of the British Isles" de Ella S. Armitage es un relato histórico escrito a principios del siglo XX. El libro explora la arquitectura y la importancia de los primeros castillos normandos en Gran Bretaña e Irlanda, detallando la evolución desde las fortificaciones anglosajonas y danesas hasta la introducción del sistema de castillo privado por los normandos. Sirve como un estudio exhaustivo de la arquitectura de los castillos, con el propósito de reunir información esencial para los estudiosos interesados en la historia y la evolución de estas estructuras. Al comienzo de la obra, la autora aborda el abandono de las obras de tierra en la arqueología inglesa hasta tiempos recientes, destacando que autoridades tempranas como Leland documentaron las fortificaciones, pero estudiosos posteriores las pasaron por alto. Armitage menciona figuras notables de los círculos arqueológicos que contribuyeron a la comprensión de estas estructuras. La sección inicial subraya la necesidad de estudios sistemáticos para diferenciar entre los distintos tipos de obras de tierra, en particular los montículos con foso a menudo asociados a la arquitectura normanda. Esto prepara el terreno para un examen más profundo de las fortificaciones surgidas de la Conquista normanda, ilustrando la importancia de los castillos no meramente como estructuras militares, sino como componentes vitales del paisaje feudal en la Gran Bretaña medieval.