“The Story of Joan of Arc the Witch-Saint”, de M. M. Mangasarian, es un relato histórico escrito a principios del siglo XX. Este libro explora la vida y el legado de Juana de Arco, centrándose en los trágicos acontecimientos que rodearon su juicio y ejecución como hereje, así como en su posterior canonización como santa. Mangasarian pretende esclarecer las contradicciones y complejidades que entrañó el trato dispensado a Juana por la Iglesia católica. En esta cautivadora narración, Mangasarian profundiza en el heroísmo de Juana de Arco, una joven campesina que condujo al ejército francés a varias victorias durante la Guerra de los Cien Años, solo para ser capturada, juzgada y ejecutada por la Iglesia debido a la herejía que se le atribuía. El libro examina críticamente los motivos sociopolíticos que se ocultaban tras su condena, así como el reconocimiento póstumo que finalmente recibió de la Iglesia, poniendo de relieve la evolución de las percepciones sobre su legado. Mangasarian sostiene que las visiones de Juana, aunque fueron calificadas de brujería, eran un reflejo de su fuerza interior y su determinación. En última instancia, el libro constituye un poderoso testimonio de la perdurable influencia de Juana y de la naturaleza falible de la autoridad institucional en el contexto de la fe y la racionalidad.