Ciencia en capítulos cortos”, de W. Mattieu Williams, es una colección de ensayos sobre temas científicos escritos a finales del siglo XIX. El objetivo del libro es atraer al público general interesado en la ciencia práctica pero que quizás no disponga del tiempo o la predisposición necesarios para estudios más formales. El autor presenta sus reflexiones sobre una variedad de temas, desde los fenómenos solares hasta los orígenes del carbón, procurando siempre mantener claridad y sencillez en sus explicaciones. El primer ensayo de la colección, “El combustible del Sol”, introduce un análisis preliminar sobre la naturaleza de la atmósfera terrestre y sus implicaciones para la comprensión de la energía solar. Williams critica las teorías establecidas acerca de los límites de la atmósfera, abordando en particular el concepto de una atmósfera finita propuesto por el Dr. Wollaston. A través de su análisis, el autor sostiene que la extensión de la atmósfera es probablemente infinita y sugiere que esto podría cambiar radicalmente nuestra comprensión del calor y la luz solares. Este primer capítulo sienta las bases para la exploración más amplia de temas científicos que se desarrollan a lo largo de toda la colección, invitando al lector a reevaluar sus creencias establecidas a la luz de nuevas pruebas y razonamientos.