*Una historia de la escultura*, de Ernest Henry Short, es un relato histórico redactado a principios del siglo XX. Esta obra exhaustiva examina la evolución de la escultura desde sus raíces antiguas a través de diversos contextos culturales e históricos, centrándose especialmente en cómo estos factores han influido en la expresión artística a lo largo de los tiempos. El autor sostiene que es necesario comprender la escultura dentro del marco de la historia social y política, ofreciendo perspectivas sobre las conexiones entre el arte y la identidad nacional. Al inicio del libro, Short explica el propósito de su trabajo al detallar la historia de la escultura, subrayando que el arte es un reflejo de la experiencia humana y no puede considerarse de manera aislada. Afirma que la escultura, aunque a veces se considere una forma artística descuidada, es intrínsecamente viva y está profundamente vinculada tanto con las intenciones del artista como con el contexto social en el que fue creada. Los primeros capítulos describen el desarrollo de la escultura griega, señalando la transición desde sus formas primitivas iniciales hasta los estilos más sofisticados y expresivos que surgieron durante la Edad de Oro de Grecia, sentando así las bases para comprender la artística que aparecería en períodos posteriores.