*Evolución, antigua y nueva*, de Samuel Butler, es un estudio académico sobre la teoría evolutiva escrito a finales del siglo XIX. El libro examina críticamente las teorías propuestas por figuras destacadas como Buffon, el Dr. Erasmus Darwin, Lamarck y Charles Darwin, analizando sus puntos de vista respecto a la evolución, la teleología y el propósito que subyace en las estructuras de los organismos vivos. Butler tiene como objetivo afirmar la existencia de un diseño y un propósito en el proceso evolutivo, oponiéndose a la reducción de la evolución a mero azar o causas mecánicas. Al inicio del trabajo, presenta la cuestión central de la teleología en la historia natural, preguntándose si las estructuras de animales y plantas evidencian algún tipo de diseño o propósito. Contrasta la visión tradicional de la teleología, ejemplificada por los argumentos de William Paley, con las perspectivas científicas surgidas bajo la influencia de la selección natural y la descendencia con modificaciones. En última instancia, pretende demostrar que estos cambios evolutivos no carecen de un diseño deliberado, al tiempo que examina las ideas históricas sobre el carácter teleológico de la vida, sentando las bases para un debate más profundo que cuestione los razonamientos evolutivos contemporáneos.