«Química legal», de Alfred Naquet, es una publicación científica escrita a finales del siglo XIX. Esta obra sirve como guía para la detección de venenos y el examen de diversas sustancias, como el té y las manchas de sangre, en el contexto de la química forense. Su objetivo es proporcionar a los químicos forenses métodos para analizar eficazmente muestras en casos penales relacionados con envenenamientos y otros asuntos legales. El comienzo del libro introduce el concepto de química legal y su importancia en el sistema de justicia, especialmente en lo que respecta a los casos de envenenamiento. Naquet expone el papel esencial del químico forense en la determinación de la presencia de venenos en diversas muestras biológicas y describe la importancia de realizar análisis químicos precisos para evitar errores. También destaca la amplia variedad de investigaciones que pueden llevar a cabo los químicos forenses, incluido el examen de armas de fuego, las alteraciones en escritos y la falsificación de monedas, al tiempo que subraya que los métodos presentados, aunque concisos, pretenden proporcionar una comprensión clara de las técnicas analíticas empleadas.