Setma, la niña turca: Una historia para niños cristianos” de Barth es una narración ficticia que probablemente fue escrita a finales del siglo XIX. La historia sigue los pasos de Setma, una joven turca que vive en Belgrado, mientras enfrenta diversas dificultades en su vida: la rigidez de su padre, la temprana muerte de su madre y las tensiones sociales entre cristianos y musulmanes. El comienzo del relato presenta los antecedentes y la infancia de Setma, marcada por un entorno protegido bajo el cuidado de su padre, un próspero comerciante turco. Setma reflexiona sobre su amistad con una niña cristiana local llamada Guly, destacando sus interacciones inocentes y las diferencias en su educación cultural. A medida que la narrativa avanza, Setma se enfrenta a las realidades de la guerra y a la caída de su ciudad a manos de las fuerzas cristianas, lo que despierta en ella temores de esclavitud y pérdida. La historia describe su camino personal hacia la fe y la resiliencia en tiempos de conflicto, al tiempo que evidencia la interconexión entre las identidades cristiana y turca en aquel período.