El teatro en la Edad Media” de Gustaf Edvard Ingelius es una tesis académica redactada a mediados del siglo XIX. Este trabajo detallado explora la evolución del drama medieval, centrándose especialmente en sus orígenes y desarrollo, y relacionándolo con las tradiciones teatrales anteriores así como con la influencia de las prácticas religiosas. Ingelius analiza de forma específica el papel del cristianismo en la configuración del drama durante la Edad Media, proporcionando información sobre cómo los elementos teatrales antiguos se transformaron e integraron en nuevas prácticas artísticas. El inicio de esta obra académica presenta el contexto histórico en el que surgió el drama medieval, destacando la interacción entre las tradiciones paganas y la cultura cristiana temprana. Describe cómo, a pesar del declive de las formas teatrales antiguas con el auge del cristianismo, algunos elementos del drama persistieron y evolucionaron a través de ceremonias y rituales religiosos. Ingelius sugiere que la mímica que caracterizaba al drama temprano tenía sus raíces en un instinto humano profundo y estaba influenciada por las prácticas religiosas. Analiza además las transiciones entre los géneros teatrales, la importancia de las representaciones en iglesias y el paso de las prácticas teatrales desde contextos religiosos hacia formas de entretenimiento público, sentando así una base sólida para comprender el continuum histórico en las artes dramáticas que condujo al surgimiento del teatro medieval más formalizado.