«De Essentia Patris Et Filii», de J.-P. Migne, es un tratado teológico escrito durante la Edad Moderna temprana. El libro constituye una defensa frente a las interpretaciones heréticas de la naturaleza del Padre y del Hijo en la doctrina cristiana. En él se aborda detalladamente la relación entre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, con el objetivo de esclarecer la comprensión tradicional de la Trinidad. El contenido del libro gira en torno a afirmaciones teológicas fundamentales arraigadas en las Escrituras bíblicas, haciendo hincapié en la relación divina entre el Padre y el Hijo, así como en la importancia del Espíritu Santo en este contexto. La obra examina y refuta diversas afirmaciones e interpretaciones heréticas que podrían distorsionar la comprensión de la Trinidad. Asimismo, se nutre de textos cristianos fundamentales y afirma la unidad y coexistencia de Cristo y Dios. Mediante una combinación de las Escrituras y la exposición teológica, Migne intenta fortalecer la creencia ortodoxa frente a las nuevas corrientes disidentes.