La extraña casa: o un error momentáneo”, de Catharine Shaw, es una novela escrita a finales del siglo XIX. La historia combina drama familiar, un misterio sutil y temas morales cristianos. Gertrude Ashlyn, una joven institutriz, se une a la familia Shaddock cerca de Hampstead y comienza a sentirse inquieta por el vecino misterioso que vive en “la extraña casa”. Además de su trabajo con alumnos vivaces —en especial Hugh, sensible y problemático, y Randall—, debe lidiar también con la búsqueda continua de una niña desaparecida llevada a cabo por su hermana Rose, así como con los sentimientos no expresados que su amigo Otto le inspira. La novela narra historias sobre la vida familiar, la conciencia y el destino, entrelazadas con un misterio en un entorno suburbano. Al comienzo de la historia, dos acontecimientos se desencadenan simultáneamente: los hijos de los Shaddock ven a un policía detener a su vecino mientras luces inexplicables parpadean en su casa supuestamente solitaria; por otro lado, Gertrude acepta el trabajo de institutriz cuando la vista de su madre viuda empeora, lo que hace que Otto se debata con sus propios sentimientos. Al llegar, Gertrude conoce a Mollie, Daisy, Hugh y Randall, y se enfrenta a una situación familiar caótica; sin embargo, encuentra consuelo en la oración. Un pequeño incidente relacionado con las costumbres del vecino —una broma con mermelada que sugiere las travesuras de Randall—, así como algunos objetos que encuentra en su cesta (arroz, material de costura y un par de zapatos infantiles reparados), despiertan en Gertrude el recuerdo de Lester, la niña desaparecida de Rose. Más adelante, se revela que una mujer y un hombre esconden a un niño en esa casa; además, existen cartas dirigidas a “X. Y. Z.” y un viaje nocturno a una escuela de Highgate donde su hijo mayor, Johnnie, muere después de rogarle a su madre que devuelva al niño secuestrado a su verdadera madre. Al leer la carta de Gertrude, Rose decide visitarlos; sin embargo, un incidente con un billete de banco en casa de los Shaddock hace que Randall culpe a Hugh y que su madre juzgue mal la situación, lo que aumenta las tensiones al finalizar esta primera parte de la novela.