«Cuentos de hadas de Sudáfrica», de Sarah F. Bourhill y Beatrice L. Drake, es una colección de relatos folclóricos tradicionales escrita a principios del siglo XX. Este libro reúne y organiza historias indígenas sudafricanas, especialmente las de origen suazi, zulú, shangaan y sotho, adaptadas para niños y lectores en general interesados en el folclore. El tema gira en torno a cuentos de hadas clásicos protagonizados por criaturas mágicas, héroes valientes e ingeniosos, transformaciones y las costumbres y la vida cotidiana de las tribus sudafricanas antes de la época colonial. El libro comienza con una cálida introducción dirigida a los niños y a todos los amantes de los cuentos de hadas, en la que se explican el origen y la tradición oral de estas historias entre los pueblos cafres (conocidos actualmente como pueblos nguni): relatos contados por los ancianos alrededor de las hogueras vespertinas. La introducción describe cómo tales cuentos se comparten en secreto y se protegen mediante rituales, lo que refleja su importancia cultural. Después del prefacio, el índice revela un conjunto diverso de relatos, cada uno con su propio enfoque mágico o moral. Las primeras historias presentan una variedad de personajes: Setuli, el hijo sordo y mudo de un jefe que obtiene poderes mágicos de un hada y demuestra su sabiduría y valentía; el hijo de un rey que pierde y recupera el ganado de su padre mediante una canción mágica y la ayuda de un hada; animales ingeniosos, objetos encantados, ogros y criaturas del bosque dispuestas a ayudar; todos ellos tejiendo, desde el comienzo, un rico tapiz del folclore sudafricano.